Los dispositivos para ayudarnos a contar y calcular aparecieron a medida que se desarrollaban los sistemas numéricos en distintas partes del mundo. Alrededor del año 3000 a.c., mercaderes y traficantes en el Medio Oriente y a lo largo de la ruta de tráfico del Mediterráneo comenzaron a utilizar el ÁBACO, este simple marco de madera con bolas ensartadas por alambres es aun hoy utilizado en muchas partes del mundo para realizar cálculos contables y comerciales.

El telar de tejido inventado en 1801 por el francés Joseph- Marie Jackard (1753-1834), usado todavía en la actualidad, se controla por medio de tarjetas perforadas. El telar de Jackard opera de la manera siguiente, las tarjetas se perforan estratégicamente y se acomodan en cierta secuencia para indicar un diseño de tejido en particular.

En la década de 1820, Babbage comenzó a desarrollar su máquina diferencial, un aparato que podía realizar cálculos matemáticos sencillos. Aunque Babbage empezó a construir esta máquina, no pudo terminarla por falta de fondos. Sin embargo, en 1991 unos científicos británicos que siguieron los dibujos y las especificaciones detalladas de Babbage, construyeron esa máquina diferencial: la máquina funcionaba a la perfección y hacía cálculos exactos con 31 dígitos, lo que demostraba que el diseño de Babbage era correcto.
A finales del siglo XIX, se utilizaban en las empresas máquinas de cálculo mecanizadas como la tabuladora de Holletrith, con la que se realizó el censo americano.
En 1943, por encargo de la Marina norteamericana, IBM construyó el Mark I, un ordenador totalmente electromecánico de 17 m de largo, 2,5 m de altura y 5 toneladas de peso. Utilizado con fines bélicos, el primer ordenador automático constaba de 750.000 piezas, unidas por cerca de 80 km de cables
El primer ordenador electrónico fue el Eniac construido en la escuela de Modre(1945) capaz de realizar 5000 sumas por segundo, pesaba 30 toneladas y utilizaba 182000 válvulas
Amplia información
No hay comentarios:
Publicar un comentario